Entrevista a José Soto Chica

Leyenda:

JSC: José Soto Chica

JG: Javier Gómez

MAF: Marco Almansa Fernández

Entrevista a José Soto Chica

Me gustaría que se presentase, ¿quién es José Soto Chica? ¿Cómo trabaja un historiador invidente?

JSC: Soy un antiguo soldado, ciego desde los 24 años, reconvertido en historiador. Profesor en la Universidad de Granada e investigador en el Centro de Estudios Bizantinos, Neogriegos y Chipriotas de Granada con 20 años de experiencia. La revolución tecnológica permitió alcanzar como a cualquier persona los estudios sobre historia. Mediante el programa Jaws y un escáner portátil traslado la información al ordenador y éste me lo comunica permitiendo tener toda la información. Así accedo a internet, a las bibliotecas del mundo, mediante el trabajo del sonido, trabajo por el oído. Aunque sí es necesaria la ayuda de alguna persona cuando se estudia con mapas, imágenes, etc. Y por ello, como me gusta la geografía, incluyo mapas en el libro.

Yo trabajo con fuentes clásicas primero y después con las modernas. Analizo las fuentes primarias porque son las que nos dan gran información. También incluyo esa psicología de la guerra, poder transmitir al lector el miedo al combate debido a que fue un hecho que viví en el conflicto de Bosnia-Herzegovina, el temor a luchar. Problema que tuvieron los señores de la guerra de las épocas que trato en el libro, el llevar a su gente a la batalla.

MAF: Aunque nos estamos desviando un poco del tema, existe de hecho un libro de Lendon “Soldados y Batallas”, de otra editorial, que plasma esta idea del miedo en el combate. En mi caso, hago recreación histórica romana y aunque sabes que no vas a morir, pero es importante como uno siente la confusión cuando no tienes buenos mandos. Me pasó el Lyon (Francia) que no se sabía quién daba las órdenes. Y durante muchos años me he encontrado con gente bisoña en este sentido, que no sabían dar órdenes o que se amedrentaban en la batalla.

JSC: Es cierto lo que dices, ya que en el campo de batalla que podía tener una extensión de varios kilómetros, la comunicación mediante estandartes, cuernos (sonido) era fundamental.

¿Qué le llevó a especializarse en Hª bizantina (mal llamada así) y los conflictos militares.

JSC: Llegué por Roma. Estaba destinado a ir a la Roma de la Tardo antigüedad. Pero en ese momento tuve la suerte de dar con una persona maravillosa, Encarnación Moto, la cual me mostró que Roma continuaba en Bizancio. Me impactó esto y me demostró que Roma perduró otros mil años tras esa pretendida caída de Roma, que no fue así porque perduró en Bizancio, en Constantinopla. No sólo a Bizancio, sino que dirigí mis estudios a temas iraníes, islámicos y a la persa sasánida, pues son tres núcleos de civilización que explican los procesos fundamentales de este periodo.

¿La Hª del imperio romano oriental en época tardía o Bizancio tiene futuro en España?

JSC: Creo que sí tiene futuro. A los historiadores nos gustan los momentos de transformación, los siglos difíciles son lo que nos atraen. La historia es continuidad, la inmovilidad no existe en historia. Cuando se piensa que el s. IV d.C. es decadente, no es real, la verdad que es diferente a la época de Augusto, pero no en declive. Atrae el cambio, la transformación.

Podríamos entrar en un debate externo pero ¿crees que el Imperio Romano cayó o se transformó? Consecuencias que tuvo.

JSC: La continuidad se da. En Occidente hay ruptura, puesto que se convierten en territorios pre estatales que tendrán como consecuencia los reinos romano-germánicos. Que no son tan diestros en controlar administrativamente el territorio como lo fue el Imperio Romano. Hay una frase de Perking, “el fin de la seguridad, fue el fin de la prosperidad” y esto se plasmó en Occidente y produjo una quiebra que marcará la historia de la Europa occidental, pero en Oriente gozó de la continuidad del Imperio Romano. Sin embargo, en Occidente hubo intentos de continuidad, como la del rey franco Clodoveo, donde tenía unidades multiétnicas, antiguas unidades romanas, sajones, sármatas, taifales, alanos, alamanes, etc. peleando por él. Como digo en el libro, el público imagina naciones cuando hablamos de francos, visigodos, alanos como entes únicos. No, eran ejércitos de diversos orígenes que construyeron naciones. No fue primero Francia y en seguida los francos y el ejército, fue al revés, primero el ejército y después Francia. Y en este reino hay continuidad en ciertos aspectos con Roma.

MAF: Mira por ejemplo los visigodos, cuyas fronteras fueron muy móviles, estuvieron en la actual Francia y se trasladaron hasta residir en la P. Ibérica.

JSC: Son estados débiles que se trasladaban. Como bien sabes, los visigodos tenían su centro en el sur de la Galia y por un suceso dado, la derrota de Voullé, provocó su desplazamiento a la P. Ibérica. Los cambios de fronteras estaban a la orden del día. Fronteras móviles producidas por la guerra, la historia siempre fue violenta.

¿Todos estos conflictos provocaron que le llamemos Época Oscura?

JSC: En cierta manera sí. La designación fue a partir del s. XIX, debido a la escasez de fuentes en Occidente, al contrario que en Oriente, que había superabundancia de éstas. En Occidente son más escasas, la arqueología aporta muchísimo. Son fuentes parcas, con crónicas que apenas describen detalles. Y además la visión de la caída del Imperio romano, invasiones bárbaras y el comienzo de la Edad Media dan lugar a denominarlo la época oscura. Y si conserva ese matiz fue por la violencia, época de transformación que viene preludiado por la guerra constante.

MAF: Se decía de Oriente “ex oriente lux”.

JSC: Claro, porque en Oriente el Imperio Romano sobrevive tal cual, con sus tradiciones, aunque tuviera una evolución. Con grandes historiadores, como Procopio, Menandro Protector o Teofilacto Simocata, allí se seguía haciendo historia y no se olvidó. La historia se ve desde distintos puntos de vista si se observan desde Francia o desde Bizancio.

Todas sus obras de novelas históricas han ido encaminadas a Bizancio, porqué hacer ésta de “Imperios y Bárbaros” de la Ed. Despertaferro?

JSC: El motivo es incluir en una sola obra veinte años de investigación. Quería que se reflejaran mis estudios sobre islam, Bizancio y los persas. Aquí está plasmado lo último de lo último que sabemos de ellos. También era un desafío, porque yo como medievalista tenía que navegar por la Galia postromana, merovingia y sorprendentemente, desde el punto de vista de un bizantinista, saltan una serie de semejanzas y que en varios momentos de su historia existían contactos entre ellos. La gran sorpresa fue la China de los Tang, porque me he encontrado sistemas militares muy similares a Bizancio o al primer islam, al mismo tiempo y época. El ejército chino del s. VII d.C. tenía muchos puntos en común al ejército bizantino del mismo periodo así como al ejército omeya. Esto te fascina, claro. Y esto sólo puede ser acercado al lector en un libro como éste, que abarca aspectos cronológicos amplios. Salir de la especialización que nos centramos los historiadores. Con rigor que caracteriza a los mismos, pero con una visión más amplia. Tengo una visión distinta desde que empecé a escribir el libro.

MAF: Me llama poderosamente la atención el hecho de salir de Europa e incluir territorios de las estepas, oriente y China y sus ejércitos.

JSC: La guerra abarca mucho, pero también incluye la economía, la cultura sociedad. El mundo estaba interconectado, debemos pensar que existían relaciones comerciales. Pongamos por ejemplo que Bizancio estaba asentado sobre tres continentes. La Persia sasánida no sólo se extendía desde oriente hasta la India, sino que tenía redes comerciales en Tanzania, Somalia, Seilán, Malasia, China, Kenia. El mundo es internacional, y si queremos analizar las transformaciones debemos tener una mirada amplia y es lo que he tratado de plasmar en este libro.

MAF: Es cierto lo que dices, debemos pensar que Roma (“Da Quin” o la otra China) tenía contactos diplomáticos con China en época de Marco Aurelio en el s. II d.C. Sigue habiendo contactos comerciales, porque hay productos de China en Roma y viceversa. Y es muy acertado salirse de ese europecentrismo y ver otros territorios.

JSC: Por eso mismo se titula el libro “Imperios y Bárbaros” porque existen imperios como el romano, chino, persa, árabe que siempre están bregando contra esos bárbaros. Por ejemplo, en la batalla del río Talas (751d.C.) que enfrentó a China con el califato de la dinastía abasí, son los prisioneros chinos, tras su derrota, hacen que el papel llegase a Europa. Y esto revolucionó la historia, porque el pergamino y el papiro eran tremendamente caros y el papel era muy barato. Se produjo gracias a una batalla, que unos señores nacidos en China fueron trasladados a próximo oriente dando el pistoletazo de salida al uso del papel en Occidente. Este ejemplo pequeño nos enseña que la historia es universal.

El libro sigue una cronología, desde la equipación del ejército romano y los hunos en los siglos IV-V d.C. Describe varios batallas como Aurelianum, Campos Cataláunicos (mi preferida, lo confieso), Voullé, pero ¿qué significa e importancia tiene para Roma “las batallas de los dos dragones”?

JSC: Aquí he tomado un símil o metáfora que recoge el historiador britano Nimio en torno al 830 d.C. en la que el rey Vortiger, el de la leyenda artúrica, entre la ficción y la realidad, cuyo enfrentamiento que sufría su pueblo, el britanoromano contra los anglos y sajones, que visualizaba mediante las figuras de dos dragones, uno blanco y otro rojo. Fue un cambio brutal, la Britania postromana no era muy distinta la Hispania tardorromana. La germanización y conquista desde el año 600 mediante los anglos y sajones cambió la historia de Britania contundentemente. Fue un cambio brutal, la Britania postromana no era muy distinta la Hispania tardorromana. La germanización y conquista desde el año 600 mediante los anglos y sajones cambió la historia de Britania contundentemente. Fue un enfrentamiento brutal, pero al contrario que con los imperios, estamos hablando de bandas de guerreros de 70- 100 hombres que llegaron a un lugar que saquean, se asentaron con sus familias. Y esto multiplicado por cien o por mil cambió el mundo de las islas británicas. Éstas que aún conservaban su pasado romano pero con un peso importante del mundo celta contra una sociedad germana pura de anglos y sajones con un enfrentamiento transformador y esto fascina. Pero también por esa leyenda artúrica que conforma parte de Europa, que tiene su raíz en esta historia, y atrae porque también se busca la realidad que hay detrás de la leyenda artúrica, saber si hay algo de verdad, qué se tiene como elemento fundacional.

 

Las luchas constantes, en la parte oriental del imperio, provocaron un debilitamiento de sus fronteras ¿permitió a los otomanos y musulmanes la entrada en gran parte del Mediterráneo?

JSC: Si un analista político viajara al año 600 a Arabia vería que era un territorio de expansión para los I. Persa y Bizantino, dado que la mayoría de las tribus árabes estaban dispersas. Pero una gran y última guerra de la Antigüedad entre los romanos y los persas sasánidas, que durante 25 años se destrozaron. Esto permitió que una serie de profetas, entre ellos Mahoma, aprovecharan para unificar las tribus, esto sí fue algo diferente. Y justo en este momento acabó su guerra interna y empezó la expansión, encontrándose con dos imperios totalmente desmantelados. Siempre digo que si los árabes hubieran empezado su avance 30 años antes o después, los hubieran destrozado y no hablaríamos de ellos. Llegaron en el momento justo. Imaginamos al guerrero árabe con un albornoz, turbante, cimitarra y con un Corán. Realmente eran guerreros similares a los bizantinos y muchos de ellos lucharon bajo estos imperios, por lo que conocían perfectamente sus métodos de lucha. Conocían los caballos perfectamente, no eran una sorpresa.

MAF: Existían desde épocas pasadas una unidad de dromedarii a las órdenes de Roma.

JSC: Nadie puede combatir sobre un camello, son animales fabulosos para transporte, pero no unidades militares, porque son irascibles. Las cargas en camellos nunca se dieron. Son más lentos que un caballo, pero sí se podía luchar de forma individual gracias a la silla que tenían.

La infantería montada árabe llegaba al campo de batalla a camello y después se bajaban y luchaban a pie. Esa idea de que el caballo aterrorizaba no es verdad e incluso aparece en muchos libros.

¿Supuso el “fuego griego” un freno efectivo contra los otomanos? ¿Qué importancia tiene ese nuevo arma en la guerra?

JSC: Fue importante en la historia, en dos momentos clave, en los asedios contra Constantinopla, 674-678 y 717-718. Fue una sorpresa táctica e innovadora. Ya se utilizaban sustancias inflamables, con más o menos acierto, desde Babilonia, asirios, griegos, romanos. La diferencia era el modelo de uso y potencia, mediante sifones. Se han podido reconstruir gracias al descubrimiento de uno de ellos en las minas de Huelva. Nunca lo llamaron “fuego griego”, que fue dado en el s. XIII, ellos lo llamaban fuego procesado, fuego brillante o fuego marino, cuya peculiaridad nos fascina, no se podía apagar con agua. Los ingredientes no los conocemos bien, ya que eran un secreto de estado. Los fabricantes de este fuego vivían en un barrio separado, totalmente aislados sin comunicación con el exterior, bajo pena de muerte. Era un secreto que pasaba de generación en generación dentro de la familia, los “Lambros” los brillantes, descendientes del inventor e ingeniero Calínico. Éste arma propulsada por un sifón, sin poderse apagar con agua, fue imitado por los árabes con sus propios sifones, pero sin la misma efectividad.

Dio a los bizantinos una superioridad naval contra los navíos árabes, aún éstos siendo superior en número. Imaginemos si Constantinopla hubiera caído en manos árabes, el mundo Occidental hubiera sido totalmente distinto. La historia real se determina por sucesos como este, como la aparición de un arma que determina el resultado de una batalla.

MAF: Sin embargo, no frena el avance terrestre de los musulmanes que consiguen alcanzar la actual Francia.

JSC: Fíjate la importancia que en el 718 cuando los árabes son derrotados por Constantinopla, que dicho descalabro provoca que el califa plantease la posibilidad de una evacuación de Al-Andalus porque no cuenta con tropas suficientes para defender su posición en el asedio. Esta batalla, la del 718, estuvo a punto de determinar la historia de nuestro país. Si se hubiera evacuado Al-Andalus la historia medieval de España hubiera sido totalmente distinta, he ahí la importancia del fuego griego.

MAF: ¿Por qué no se siguió usando por sus descendientes?

JSC: Constantino VII Porfirogéneta emperador bizantino del s. X nos da una muestra de la importancia del fuego griego. Mediante sifones, cuyos ingredientes podían ser nafta, resina de pino y algo que no conocemos, el comburente que es lo que prende la mezcla y era lo que permitía que no se apagase, e incluso de avivar las llamas si se le echaba agua. Había dos formas de apagarlo, con esteras (para ahogar el fuego), con orina o vinagre. Tal vez el comburente era una composición de magnesio, alba, óxido de nitrato. Pero desde el 665 hasta 1165 el secreto se guardó en Cesarea, pero cuando esta ciudad fue destruida y sus artesanos perecieron en ella, se perdió el secreto. Bizancio pudo usar un fuego griego de peor calidad, al estilo árabe. Por culpa de tener la fórmula, como la de la Cocacola, que la sabe muy poca gente y al morir estos artesanos se perdió la composición. Era una mezcla entre un lanzallamas y un cañón.

¿Qué personaje/s de toda su obra le parece más importante o le gusta más y porqué? Si me permite el atrevimiento, ¿podría ser Heraclio?

JSC: Sí, Heraclio fue el último gran emperador que gobernó desde el Estrecho de Gibraltar hasta Oriente y primer caballero cristiano. Si miramos a las iglesias y obras de arte cristiana estaríamos viendo a Heraclio, como en la iglesia de Sainte-Chapelle de Luís el Santo en Francia estaríamos viendo la vida de Heraclio. De hecho el emperador Carlos V mandó hacer su genealogía, la cual arrancaba desde Heraclio, igual que los reyes franceses. Los Reyes Católicos cuando mandaron construir la Iglesia de la Vera Cruz de Jerusalén en Roma se hacen representar D. Fernando como Heraclio e Isabel como Santa Helena. La Europa medieval está fascinada con Heraclio, como el último emperador y el ideal del caballero cristiano, quien recuperó la Vera Cruz capturada por los persas y marchaba al combate bajo el estandarte pintado con mano no humana, de la Sábana Santa de Turín. Todo ello hace un personaje fascinante que fue olvidado en el s. XVIII y lo recupero en el libro. Pocos generales estaban a la altura de Heraclio y sus campañas son increíbles.

¿Hay previsto en el futuro nuevas obras de ésta temática tan apasionante y desconocido?

JG: Hicimos una pequeña visita a un lugar que si desvelamos el sitio, estamos dando pistas sobre los próximos libros. Pero vamos a tener continuidad como editor-escritor, dentro de la temática de especialización de José Soto.

MAF: Guardaremos el secreto cual fuego griego. Fantástico, así disfrutaremos más sobre los escritos de José Soto y de Despertaferro. Agradecemos la posibilidad de hacer esta entrevista en la sede de Despertaferro y a José Soto por ofrecerse.

JSC: Muchas gracias a vosotros por interesaros por mi trabajo.

JG: Gracias a Divulgadores de la Historia por visibilizar este trabajo en esta entrevista.

MAF: La calidad siempre hay que divulgarla y darla a conocer.

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